Disposición Final
de los Envases Vacíos de Productos Fitosanitarios
Programa
AGROLIMPIO
Solucionar
o mitigar el problema de la disposición final de los envases vacíos de
agroquímicos constituye un desafío de difícil solución. Es por ello que CASAFE,
Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes de Argentina asociada a CropLife
Latinamerica, ha puesto en marcha el Programa AGROLIMPIO, para la recolección y
Disposición Final de los Envases Vacíos de Agroquímicos.
CASAFE es una asociación civil, sin fines de
lucro, que cuenta entre sus miembros a las más importantes Empresas que
producen o importan productos fitosanitarios en la República Argentina. Sus
Empresas asociadas representan más del 80% del volumen de agroquímicos que se
comercializan anualmente en la Argentina. Y CropLife Latin América es una
asociación que reúne a todas las Cámaras de América Latina. Este es un dato
sumamente importante porque, todos los programas de Buenas Prácticas Agrícolas
que CASAFE desarrolla en nuestro país, tienen su correlato en los demás países
de nuestro continente y el permanente intercambio de experiencias entre los
grupos técnicos de las distintas cámaras, indudablemente enriquece el valor de
las recomendaciones y programas que se llevan a la práctica, tanto en Argentina como en los
demás países.
Problemática de los envases vacíos de
agroquímicos.
Con respecto al problema de los envases
vacíos de productos fitosanitarios concretamente, es necesario tomar en
consideración algunas cuestiones relevantes.
En primer lugar, hay que tener en cuenta que
el volumen anual de envases despachados al mercado argentino de productos
fitosanitarios es importante, alrededor de 5.700 toneladas sólo de materiales
plásticos y, si a esto sumamos los otros materiales con los que están
construidos los envases y sobreenvases (metal, vidrio, papel, cartón, etc.),
esa cifra asciende a más de 7.000 toneladas anuales. Esta parece una cantidad
enorme de residuos pero, al sólo efecto de ilustrar la situación, cabe acotar
que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el conurbano bonaerense en conjunto
generan anualmente 3.820.000 toneladas de residuos urbanos, de los cuales
aproximadamente el 14% corresponde a materiales plásticos, o sea alrededor de
535.000 toneladas por año.
Habría que considerar también que, mientras
que los residuos plásticos urbanos están muy concentrados, los residuos de
envases de productos fitosanitarios se encuentran dispersos en los 33.000.000
de hectáreas de producción agropecuaria que tiene nuestro país.
Esto parece una buena noticia ya que, si se
hace un prorrateo de cantidad de plástico por hectárea, la cifra parece muy
pequeña (172 gramos por hectárea), pero es necesario considerar dos aspectos sumamente
importantes:
a) Estos envases contuvieron
productos químicos que son potencialmente peligrosos.
b) Que, al no existir hasta ahora
un sistema de disposición final seguro y ecológico, la acumulación permanente
de estos envases en el campo genera situaciones riesgosas tanto para las
personas como para el ambiente.
Entonces, cuando se decide comenzar a pensar
en un sistema de recolección y disposición final de envases vacíos de
agroquímicos, se comienzan a percibir grandes problemas que deben ser tenidos
en cuanta para poder tener alguna posibilidad de éxito, por un lado la
contaminación de los envases y por el
otro la gran dispersión geográfica que tienen.
1) Contaminación de los envases.
Los envases que contuvieron productos fitosanitarios
son legalmente considerados como Residuos Peligrosos según la Ley Nacional
24051. Esta circunstancia motiva que estos envases deban ser tratados de
acuerdo a los requisitos que la norma legal impone y, obviamente, no pueden ser
comercializados de ninguna manera.
Es necesario tener presente que un envase de
agroquímicos que, luego de agotar su contenido, se lo deja en reposo retiene en
su interior volúmenes de hasta un 5% del producto contenido, dependiendo este
porcentaje de la viscosidad del mismo. Estos remanentes de productos químicos
que no son debidamente dispuestos, pueden transformarse en elementos
potencialmente peligrosos tanto para el ser humano y los animales domésticos,
como para el ambiente.
Formas de descontaminación de los envases
vacíos de productos fitosanitarios.
Después de su uso, en los envases vacíos de productos fitosanitarios
quedan remanentes de los productos que contengan y es necesario eliminarlos de
una manera correcta y segura para evitar riesgos al hombre, los animales
domésticos y al ambiente. (suelo, agua y aire).
La técnica del Triple Lavado o el lavado a presión nos ofrecen una oportunidad sencilla, rápida y económica de solucionar este problema, ya que la correcta ejecución de cualquiera de estas dos técnicas permite remover el 99,999% de los residuos presentes en el envase.
La técnica del Triple Lavado consiste en enjuagar con agua limpia tres veces el envase vacío. Esto significa:
Economía, por el aprovechamiento total del producto,
Seguridad, en el manipuleo y disposición posterior de los envases y
Ambiente, protegido por eliminación de factores de riesgo.
El IRAM, Instituto de Racionalización de Materiales de la República Argentina ha desarrollado y promulgado en diciembre de 2003, la norma IRAM N° 12.069 que estandariza la realización de la técnica del Triple Lavado y su equivalencia con el lavado con equipos de inyección de agua a presión.
NORMA
IRAM 12.069
Cómo se realiza el
Triple Lavado?
Los envases vacíos deben ser totalmente escurridos en el momento de agotar su contenido (no después), para ello deberán mantenerse en posición de descarga no menos de 30 segundos. Hasta que se agote su contenido, situación ésta que se evidencia por un goteo espaciado.
Para proceder al Triple Lavado, se deberá llenar el envase vacío con agua limpia, aproximadamente una cuarta parte de su volumen total (Primer paso), se ajustará el tapón y se agitará enérgicamente (Segundo paso).
El agua proveniente de esta limpieza se agregará al tanque de la pulverizadora para ser utilizado en la tarea de aplicación prevista (Tercer paso).
Esta operación deberá repetirse por lo menos dos veces más, especialmente con aquellos envases que contuvieron un producto de naturaleza viscosa.
Se utilizará siempre agua proveniente de cañerías o canillas, nunca se colocarán o sumergirán los envases en acequias, cursos de agua o lagunas para su lavado, ya que estas fuentes de agua quedarán, seguramente, contaminadas.
Escurrir totalmente el contenido del envase.
Primer paso: llenar el envase vacío con agua limpia, con una cuarta parte de su volumen total.
Segundo paso: ajustar la tapa y agitar enérgicamente.
Tercer paso: agregar al tanque de la pulverizadora el agua proveniente de esta limpieza.
Repetir esta operación por lo menos dos veces más.
Inutilizar los envases vacíos haciéndoles varias perforaciones en el fondo.
Una vez finalizada la tarea de aplicación en el campo, los envases vacíos deberán ser inutilizados, haciéndoles varias perforaciones en el fondo con un elemento punzante y se los llevará a un depósito transitorio; éste deberá estar ubicado en un sector aislado del campo, muy bien delimitado e identificado, cubierto, bien ventilado y al resguardo de factores climáticos. Solamente deberá tener acceso el personal capacitado, no pudiendo hacerlo niños ni animales domésticos. No deben almacenarse envases vacíos en pozos o basureros abiertos, ya que son una fuente potencial de contaminación ambiental y evita que personas o animales estén en contacto con estos residuos.
Los envases vacíos e inutilizados, fuera de sus cajas o embalajes originales, es conveniente colocarlos en bolsas contenedoras o envases especiales perfectamente identificables, clasificados según naturaleza y tamaño.
Cómo se realiza el
lavado mecánico de envases.
Existen en el mercado distintas alternativas de equipos para el lavado a presión de los envases vacíos de agroquímicos. Por un lado las máquinas más modernas para la aplicación de productos fitosanitarios vienen provistas de sistemas de lavado automático de envases, y por otra parte, también se comercializan equipos pequeños, portátiles, provistos de un tambor de 200 litros de capacidad, una bomba de presión y picos aspersores rotativos que realizan una muy eficiente y rápida limpieza de los envases con un resultado similar
al del obtenido mediante el uso de la técnica del Triple Lavado.
Para realizarlo sólo basta con poner el aspersor dentro del envase, como se muestra en la figura, y accionar el pulsador durante 10 segundos. Esto hace que se asperje agua a presión, lográndose una limpieza rápida y efectiva. El agua del enjuague de los envases es recirculada, en forma automática, al tanque de la máquina pulverizadora.

IMPORTANTE:
Los envases y sobreenvases
nunca deben ser reutilizados. Deben ser inutilizados y posteriormente,
destruidos.
Efectos del Triple Lavado en la descontaminación de
envases.
Contenido de producto detectado en aguas del tercer lavado (*)
|
Contenido |
Cantidad de muestras |
(%) |
|
< de 0,5 ppm |
29 |
32 |
|
De 0,5 a 3,0 ppm |
44 |
49 |
|
De 3,1 a 5,0 ppm |
11 |
12 |
|
> 5,1 ppm |
6 |
7 |
|
TOTAL |
90 |
100 |
Contenido de producto remanente en el envase después
del tercer lavado. (*)
|
Contenido |
Cantidad de muestras |
(%) |
|
< de 3 ppm |
29 |
71 |
|
De 4 a 9 ppm |
7 |
17 |
|
De 10 a 15 ppm |
4 |
10 |
|
De 16 a 30 ppm |
1 |
2 |
|
TOTAL |
41 |
100 |
No más de 30 ppm.
No más de 0,003 % del contenido original.
El Triple Lavado elimina el 99,999
% de restos de productos
|
(*) Referencias: - Epa
Container Study. Report to Congress. Epa 540 / 09 –
91. 116.
- Nederlandse stichting voor fytofarmac. 27 January 1988.
- Universidade de Sao Paulo. Efeito a triplice lavagem no teor residual de
defensivos agrícolas em
embalagens
de formulacoes comerciais. 15 agosto 1992.
IMPORTANTE:
Todas las tareas de manipuleo de los productos fitosanitarios y de sus envases se deben realizar utilizando las ropas de protección y elementos de seguridad necesarios. (Botas de goma, guantes, mascarillas, protectores oculares, etc.).
2. Dispersión
geográfica.
En cuanto a la dispersión geográfica, esta es tan grande que tratar de implementar cualquier iniciativa en este sentido conlleva necesariamente a la concentración de los envases vacíos descontaminados en centros creados ad hoc.
El desarrollo e implementación de estrategias de recolección y acopio es uno de los mayores desafíos a que nos enfrentamos. Una superficie de producción agropecuaria de alrededor de 33 millones de hectáreas, zonas de producción muy heterogéneas, economías regionales con alta concentración de envases, una infraestructura vial sumamente deficitaria, y diferencias culturales, económicas y productivas muy marcadas en cada región del país hacen que la organización de la logística de estos programas deba ser muy flexible, diseñada para a cada situación en particular.
Situación actual.
Implementar este tipo de iniciativas requiere vencer una costumbre muy acendrada en el hombre de campo, quién, para solucionar este problema, opta por abandonar los envases o quemarlos en el campo o venderlos desprejuiciadamente.
Estas soluciones
presentan problemas ya que en el caso del abandono en el campo es común
encontrar en los rincones de los potreros, cerca de las aguadas verdaderos
cementerios de envases que crecen año tras año. Pero no sólo crece la “montaña” de envases,
sino que además esa concentración de envases sin lavar provoca un creciente
foco de contaminación tanto de la tierra adyacente como de las napas de agua.
Esta solución lo único que logra es generar
contaminación y trasladar el problema para mas adelante. Pero la pregunta es:
Hasta cuando?
En el caso de la quema en el campo actitud
adoptada por una gran cantidad de productores, sus consecuencias pueden ser
peores. Ya que las combustiones de los materiales plásticos a bajas
temperaturas, como es en este caso, generan gases tóxicos y contaminantes que
afectan, no sólo la capa de ozono sino también a la salud humana.
La otra modalidad más común es la venta
desprejuiciada, en la cuál “alguien” aparece en el campo comprando envases
(Recordar que legalmente son Residuos Peligrosos por lo que no es
posible comercializarlos), los que serán destinados al “reciclado” pero sin una
precisión de su destino final, esto quiere decir que pueden terminar
transformados en elementos de uso cotidiano, obviamente sin ningún control del
estado de limpieza ni de los procesos que sigue el “reciclador”.
Qué hacer ante esta situación?
CASAFE consciente de la necesidad de mitigar o
solucionar este problema ha lanzado el Programa AGROLIMPIO, Programa para la
recolección y disposición final de los envases vacíos de
CASAFE consciente de la necesidad de mitigar
o solucionar este problema ha lanzado el Programa AGROLIMPIO, Programa para la
recolección y disposición final de los envases vacíos de agroquímicos,
buscando generar acciones conjuntas y creativas en beneficio de toda la
sociedad y del ambiente, asegurando la trazabilidad y la inocuidad de los
productos finales.
Objetivo
El Programa AGROLIMPIO tiene por objetivo la
recolección y disposición final de los envases vacíos de productos
fitosanitarios. Se recolectarán todos los materiales (plásticos, metales,
vidrio, etc.) que fueran previamente descontaminados mediante el empleo de las
técnicas de Triple Lavado o el lavado con equipos de presión.
Área de cobertura
Se prevé que el Programa AGROLIMPIO tenga una
cobertura nacional a partir de una gradualidad en la implementación que permita
realizar acciones criteriosas, consensuadas con los distintos actores de la
cadena de producción agropecuaria.
Fases del Programa
El Programa AGROLIMPIO se compone de dos fases:
la primera, a cargo del programa mismo, tiene por finalidad la recolección y
acopio de los envases vacíos descontaminados en lugares de concentración
adecuados a tal fin y la segunda, a cargo de los contratistas/recicladores,
tiene por finalidad el adecuar (moler o picar) esos materiales y trasladarlos a
los centros de reciclado.
I - Fase de Recolección y Acopio
Para implementar la fase de recolección y
acopio, el Programa AGROLIMPIO buscará generar alianzas estratégicas con los
principales actores de la cadena de producción agropecuaria para que, entre
todos, podamos disponer de la mejor manera de acercar los envases a los Centros
de Acopio Principales (CAP). Es obvio que los usuarios de los productos para la
protección de los cultivos (productores agropecuarios, aplicadores,
aeroaplicadores, contratistas, etc.) juegan un rol protagónico en este
Programa, ya que son ellos quienes deberán efectuar el Triple Lavado y el
traslado de los envases a los centros de acopio transitorios o al CAP más
cercano.
En los CAP se procederá a acumular los envases
recibidos, verificar las condiciones de limpieza de los mismos y separarlos por
tipos de materiales (metal, vidrio, HDPE, PP, PET, etc.), y en el caso de los
materiales plásticos deberán separarse también por color.
II - Fase de Reciclado
Para cumplimentar con esta fase se han
seleccionado dos contratistas recicladores, quiénes deberán hacerse cargo del
procesamiento de todos los materiales acopiados en los CAP.
Para evitar la acumulación indefinida de
materiales, cuando se alcancen las 6 toneladas o hayan transcurrido 6 meses
desde la última visita (lo que ocurra primero) los contratistas
recicladores pasarán a retirar todo el material acumulado.

hayan transcurrido 6 meses
desde la última visita (lo que ocurra primero) los contratistas recicladores
pasarán a retirar todo el material acumulado.
A los contratistas seleccionados para esta
primera etapa de implementación del Programa AGROLIMPIO, se les ha exigido
cumplir con todas las normativas administrativas, legales, ambientales y requisitos municipales
vigentes.
En este sentido es importante remarcar que una
de las empresas contratistas recicladoras, Kadae S.A. de Las Parejas, Provincia
de Santa Fe, ha sometido su equipo de reciclado móvil a todos los análisis
requeridos en la Provincia de Córdoba por la Agencia Córdoba Ambiente,
obteniendo la autorización ambiental requerida a través de la aprobación del
Aviso de Proyecto correspondiente (Resolución N°017 del 17 de setiembre de 2004).

Para asegurar la trazabilidad los contratistas
recicladores deberán acordar con el Programa el destino final de cada una de
las partidas de los materiales recolectados.
A solicitud del Programa, deberán concurrir a
cada uno de los CAP para procesar el material (reducir su volumen mediante el
picado o molido
del
mismo) y retirarlo para su procesamiento posterior. Toda esta operación será
solventada exclusivamente por los contratistas, así como la comercialización
posterior de los productos del reciclado será en su exclusivo beneficio.
Alianzas Estratégicas
Poner en funcionamiento este Programa supone un
esfuerzo compartido por una serie de instituciones, las que aliadas pueden
reunir las fuerzas y los recursos, humanos y materiales, necesarios para lograr
un resultado exitoso. Si bien la idea original partió de CASAFE, se ha sumado
en forma inicial a esta iniciativa, el INTA y la Fundación ArgenINTA. Luego, se
agregaron otros componentes de la industria agroquímica, como son las
asociaciones o cámaras de Distribuidores de Agroquímicos, CIDIA, CEDASABA,
CEDASAC, CAVIA, etc.
Se buscó también acercar a los organismos
oficiales nacionales y provinciales, la SAGPyA de la Nación, los Ministerios de Asunto Asuntos Agrarios,
Producción, Educación y Ecología de las provincias participantes.
En este sentido, la SAGPyA declaró al Programa
AGROLIMPIO de Interés Nacional y las provincias de Mendoza y Córdoba lo han
declarado de Interés Provincial.
En cuanto a las asociaciones de productores, ya
comprometieron su participación AACREA y AAPRESID, algunas Sociedades rurales y
Cooperativas y UATRE-OSPRERA que es la entidad gremial de los trabajadores
rurales y estibadores.
Paulatinamente se irán incorporando otras asociaciones
de productores como CRA, FAA, etc.
También las Asociaciones de Profesionales
(Ingenieros Agrónomos y Veterinarios), las Universidades, las organizaciones no
gubernamentales (Eco Clubes) y Empresas son fuertes aliados que se sumarán a
este Programa.
En el ámbito empresarial es muy importante
destacar la activa participación de empresas privadas como Los Grobo SA, El
Tejar SA, Ingenio Ledesma SA, Maccain SA y Las Marías SA, entre otras.
Materiales a reciclar
Como queda dicho el foco principal del programa
estará puesto en recolectar y reciclar todos los materiales en que se presentan
los productos fitosanitarios, pero el
espectro de acción es mucho más abarcativo, ya que, se está trabajando en la
recolección y disposición final de otros residuos como ser bolsas de silo,
cubiertas plásticas de invernáculos y otros plásticos (domiciliarios, de
aceites lubricantes, etc.).
Una de las tareas que nos hemos impuesto como
Programa, es establecer un sistema de control de gestión amplio y constante que
abarca, no sólo el conocer la cantidad y
tipo de cada uno de los materiales recolectados, sino que también incluye la
constatación de los niveles de residuos remanentes que contienen y el destino
final que se le dará a cada partida.
Estos controles se realizan mediante análisis
realizados en laboratorios oficiales, en el caso de los residuos remanentes, y
auditorias de trazabilidad para
constatar el destino de cada partida.
Según el material de que se trate se ha autorizado
hasta el momento el reciclado para producir:
·
HDPE
- polietileno de alta densidad: tablas, postes o varillas para uso rural,
baldes para envasar pinturas, caños para conducir aguas de riego (sistema
tricapa – material reciclado en capa central).
·
PET
– Tereftalato de polietileno: cerdas para escobas, sogas plásticas.
·
LDPE
– polietileno de baja densidad: bolsas para residuos industriales o
patológicos.
Campaña educativa
Es lógico que un programa de esta magnitud
cuente con el soporte de una campaña de educación muy fuerte. En este sentido
el foco estará puesto en concientizar al usuario de los productos agroquímicos
para que, en el momento en que termina de vaciar el envase de agroquímico, le
realice el Triple Lavado o lavado a presión, lo inutilice pinchándole el fondo
y, en esas condiciones, lo devuelva al Programa, acercándolo al CAP más
cercano.
Lograr este cambio de actitud por parte del
usuario requiere de una campaña educativa muy intensa pero, que no debe
agotarse allí, sino debe ser más abarcativa. Se la debe extender a la familia
de los usuarios, a los niños escolares y a las amas de casa.
Esto supone un trabajo de difusión y
capacitación de capacitadores muy grande que el Programa AGROLIMPIO prevé
realizar en forma gradual en toda el área de cobertura.
Metas a alcanzar
El Programa AGROLIMPIO prevé recolectar y
reciclar 500 toneladas de plásticos durante el año 2005. Esta cifra representa
alrededor del 9 % del total de plástico que anualmente la industria agroquímica
despacha al mercado argentino.
Se estima que a medida que se vayan
incorporando nuevas zonas se podrá llegar a las 1700 toneladas de plásticos en
el año 2008.
Avances
realizados a la fecha.
Desde
la puesta en marcha del Programa AGROLIMPIO se han organizado y están en pleno
funcionamiento 18 CAP, ubicados en distintas localidades de las Provincias de
Buenos Aires, Río Negro, Mendoza, Neuquén, y Jujuy. Próximamente se inaugurarán en Córdoba,
Corrientes, Misiones, Santa Fe y Entre Ríos. Se ha comenzado a trabajar en
otras provincias con el objetivo de darle al Programa el alcance nacional
previsto.
Ya se
han recolectado y reciclado más de 120 toneladas de materiales plásticos.
Como
queda dicho el Programa AGROLIMPIO fue creado y puesto en funcionamiento por
CASAFE y sus Empresas asociadas.
El Ing. Agr. Guillermo Dalton coordina las acciones en la Provincia de
Buenos Aires (gtdalton@ciudad.com.ar), el Ing. Agr.
Juan Carlos Sedrán hace lo propio en la Provincia de Córdoba (sedran_enrici@hotmail.com)
y el Ing. Agr. Miguel Ángel Quadri coordina las acciones en las
provincias de Río Negro, Neuquén, La Pampa y Mendoza (consultora_maq@ibap.com.ar).
Para
mayor información comunicarse por e-mail a las direcciones antes consignadas o
a los teléfonos de CASAFE (011-5779-4056 al 58) o al fax (011-5779-4059).