Los productos fitosanitarios aseguran una mayor y mejor producción de alimentos y otros cultivos en beneficio del bienestar de la humanidad. (Fuente: Croplife)

Sin productos fitosanitarios la producción mundial de frutas y vegetales, forrajes y fibras caería un 40% por la acción de plagas. (Fuente: Croplife)

Una mayor producción agrícola se traduce en una reducción de costos para el consumidor final y por lo tanto en mayor acceso a los alimentos por parte de la población mundial. (Fuente: Informe económico Casafe)

Los productos para la protección de cultivos permitieron el desarrollo de la siembra directa que redujo la erosión del suelo protegiendo sus nutrientes. (Fuente: Informe económico Casafe)

La industria de productos para la protección de cultivos invierte cada año en investigación y desarrollo de nuevas moléculas, que beneficiarán a los agricultores, consumidores y al medio ambiente. (Fuente: Croplife)

Los productos para la protección de cultivos evitan pérdidas de cosechas de alimentos de la canasta básica como la papa, el arroz, y el trigo. (Fuente: Croplife)

El uso seguro y responsable de los productos para la protección de cultivos nos permite alimentar a millones de personas promoviendo una agricultura sustentable.

La industria de la protección de cultivos forma parte de un sector que emplea a 2.745.801 argentinos. Es decir, 1 de cada 6 argentinos que trabajan lo hacen en algún punto de las cadenas agroalimentarias. (Fuente: Fada)

Los productos para la protección de cultivos fueron fundamentales para aumentar la producción y posicionar económicamente a la Argentina en el mercado mundial.

Con el gran crecimiento de la población y con ella de las ciudades, los productos para la protección de cultivos permiten producir más en una misma superficie para todos.