Las buenas prácticas, un paso obligatorio hacia el supermercado del mundo

El camino de las Buenas Prácticas es sólo de ida. No podemos volver atrás. Es un compromiso ineludible no sólo como sector agropecuario que quiere producir respetando el medioambiente y la salud de las personas, sino también como proyecto de Nación.

Nadie discute la salida de granero del mundo hacia el proyecto de supermercado del mundo, o para algunos una “Boutique de Alimentos”. Supermercado o Boutique, el cambio nos debe encontrar trabajando para generar más y mejores alimentos, fibras y energía para el resto del planeta con un mayor empleo genuino.

Cualquier supermercado tiene un protocolo de aceptación de productos. No permite el ingreso de alimentos en mal estado, prendas sin etiqueta, talles mal marcados o productos descompuestos. Por estos motivos, y como parte de un proyecto que trasciende a los gobiernos, tenemos que pensar en nosotros y especialmente en nuestros “clientes”.

Debemos transformar el departamento de “admisión de productos”, trabajando juntos en un SENASA a la altura de los organismos sanitarios más exigentes del mundo y por ello, estamos comprometidos con el trabajo de profesionalización y mejora que se está llevando a cabo.

Sin embargo, para lograr la “admisión” debemos presentar un producto adecuado, bien etiquetado, en buen estado, con el talle correcto y en condiciones. Por tal razón, las BUENAS PRÁCTICAS AGROPECUARIAS son el camino indispensable; son la herramienta para alcanzar los más exigentes estándares de calidad y convertirnos en una Marca País digna de copia, no sólo para nuestros “clientes”, sino y especialmente, para nosotros mismos.

El trabajo constante y consistente que los actores de la producción rural vienen realizando desde hace años, permitió que las BPA se transformen en una idea capaz de aparecer de inmediato en cualquier charla donde surja un debate sobre sustentabilidad agrícola.

Desde CASAFE aportamos mucho esfuerzo comunicacional a la instalación de las BPA en el corazón de la gente. Nuestras comunidades ya saben que la tecnología agrícola no es ni mala ni buena por sí misma, sino lo que hacemos con ella.

En esa misma dirección, encaramos un 2018 en el que nos proponemos llegar mucho más lejos.

Hacia afuera del mundo productivo, seguiremos trabajando en nuestras campañas de divulgación y de concientización sobre la importancia del campo en nuestras vidas y que debemos exigir un uso responsable de las tecnologías agropecuarias.

Hacia adentro de nuestros circuitos productivos, seguiremos brindando la capacitación necesaria para que las BPA lleguen a transformarse en un acto natural e indiscutido.

Ese esfuerzo lo haremos en común con todos los actores que interactúan en el círculo virtuoso de la Red BPA. Desde CASAFE creemos en el trabajo conjunto y apoyamos la reciente decisión del Gobierno Nacional de formalizar el diálogo entre organismos oficiales y entes privados, para profundizar el camino de las Buenas Prácticas Agrícolas, y en especial para unificar criterios sobre la aplicación de fitosanitarios en todas las provincias.

La resolución conjunta de fitosanitarios, entre el Ministerio de Agroindustria y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable, crea un grupo de trabajo nacional y provincial para elaborar principios que regirán las políticas públicas sobre las aplicaciones periurbanas de fitosanitarios.

Además, el martes 20 de febrero se publicó en el Boletín Oficial el Decreto Reglamentario de la Ley 27.279 de Envases Vacíos de Fitosanitarios. Esta normativa es fundamental para avanzar rápidamente en la instrumentación de un sistema de gestión de envases, tarea pendiente en materia ambiental.

Ambas medidas son puntos de partida para contribuir a un mejor ordenamiento y organización de la agricultura sustentable.

El compromiso de CASAFE con la producción limpia está presente en cada una de nuestras iniciativas. En 2018 redoblaremos los esfuerzos para producir mejor, cuidándonos a todos.


Federico Landgraf
, Director Ejecutivo de CASAFE.