foto-perfil-casafe-angeles-lesman

Por María de los Ángeles Lesman

Coordinadora de la Región del Litoral de CASAFE

1. ¿Qué son los gases de efecto invernadero y cómo impactan en el calentamiento global, o cambio climático?

Primero debemos recordar que el efecto invernadero es un proceso natural por el cual los gases que están presentes en la atmósfera “atrapan” la radiación infrarroja que la Tierra emite al espacio.

A los gases que atrapan el calor en la atmósfera se les llama gases de efecto invernadero. Algunos de ellos son: Dióxido de carbono, metano, óxido nitroso, entre otros.

¿Cómo esto se vincula con el cambio climático?

El cambio climático es una variación persistente del clima atribuida, directa o indirectamente, a la actividad humana durante períodos de tiempo comparables. Es adicional a la variabilidad climática natural observada por cambios del equilibrio entre la energía solar entrante y la energía reemitida por la Tierra hacia el espacio. El cambio climático se debe principalmente al aumento de la concentración atmosférica de los gases de efecto invernadero (GEI) por encima de los niveles naturales.

2. ¿Qué actividades humanas generan emisiones de GEI y cómo se ubica la producción agropecuaria en el ranking de emisiones?

A nivel mundial, las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) han aumentado un 50% entre 1990 y 2018.

Podemos clasificar los diferentes gases de efecto invernadero según su fuente y persistencia en la atmósfera:

 

cuadro-01-nota-casafe-agricultura-y-gases-de-efecto-invernadero-GEI

El consumo de energía es, por mucho, la mayor fuente de emisiones antropogénicas de gases de efecto invernadero. Incluye los subsectores de transporte, generación de calor y electricidad, edificaciones, la industria manufacturera y de la construcción, entre otras.

Otros de los sistemas que generan emisiones son: la agricultura y la ganadería; los procesos industriales de productos químicos, del cemento y de otros; los residuos, incluyendo vertederos y aguas residuales; y el de uso de suelo, cambio de uso de suelo y silvicultura, así como la deforestación.

Argentina replica las tendencias de emisiones mencionadas para escala mundial.

cuadro-02-nota-casafe-agricultura-y-gases-de-efecto-invernadero-GEI

3. ¿Qué diferencia hay entre emisión y balance? ¿Cómo se miden realmente unos y otros? ¿Los modelos son confiables?

Es importante mencionar que el gas utilizado como referencia para medir otros GEI es el CO2, por lo que su potencial de calentamiento global es igual a 1. Cuanto más alto sea el PCG (potencial de calentamiento global) que tiene un gas, mayor será su capacidad de retención de calor en la atmósfera.

Con respecto a las emisiones, cada país toma su propia postura (si realiza las estimaciones contemplando todos los sectores o los más relevantes).  En el caso de la República Argentina, se adoptó el Acuerdo de París mediante la Ley Nacional N° 27.270 y depositó el instrumento de ratificación ante el secretario general de las Naciones Unidas el 21 de septiembre de 2016.

¿Cómo estimar las emisiones de GEI?

En función del nivel de detalle con que se decida conocer  las  emisiones así como los objetivos en materia de reducción de las mismas, existen dos formas de realizar el cálculo de emisiones:

*Inventario de emisiones: es el enfoque más básico de los existentes para la contabilización de las emisiones GEI de una actividad.

*Huella de carbono: este enfoque comprende un mayor alcance en relación a las fuentes de emisión asociadas a la organización (puesto que analiza las emisiones desde una óptica de análisis de ciclo de vida del concepto evaluado).

Es importante señalar que la utilización de estas herramientas no resulta excluyente.

Cuando se hace mención del balance de carbono, hablamos de una herramienta que proporciona un registro definitivo de las tendencias, así como actualizaciones cuantitativas de las emisiones permisibles para unos objetivos dados de estabilización climática. Un balance global del carbono determina la entrada de CO2 en la atmósfera procedente de las emisiones de las actividades humanas, compensada por su salida (almacenamiento) a los reservorios de carbono en la tierra o en el océano.

cuadro-03-nota-casafe-agricultura-y-gases-de-efecto-invernadero-GEI

 A nivel nacional se optó por realizar las estimaciones de emisiones de GEI:
El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) proporciona evaluaciones integrales del estado de los conocimientos científicos, técnicos y socioeconómicos sobre el cambio climático, sus causas, posibles repercusiones y estrategias de respuesta, a nivel nacional se realiza el inventario de GEI. Un informe de inventario de GEI incluye un conjunto de tablas estandarizadas que cubren todos los gases, las categorías y los años pertinentes. Las tablas están acompañadas de un informe escrito que documenta las metodologías y los datos utilizados para estimar las emisiones y absorciones de GEI. Las estimaciones de emisiones y absorciones de GEI se dividen en sectores principales, que son grupos de procesos, fuentes y sumideros relacionados: Energía- Industria- Agricultura y Ganadería y Residuos.

Podemos entender que los organismos que proporcionan la información para los inventarios nacionales son instituciones confiables y comprometidas como la Unidad de Manejo del Sistema de Evaluación Forestal (UMSEF), Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGyP).

 Por su parte CASAFE optó este 2022 por la medición de la huella de carbono institucional (a través de la consultora Clorofila) y avanzar aún un poco más tomando medidas de compensación a través de la vinculación con la empresa Seamos Bosques, dedicada a la restauración de bosques nativos en Argentina, y que actualmente se encuentra restaurando la ecorregión selvática subtropical andina del noroeste argentino, comúnmente conocida como Las Yungas tucumanas.

4. ¿Qué impacto tienen las Buenas Prácticas Agrícolas en lograr un mejor balance de carbono?

El objetivo de la mitigación consiste en la reducción de emisiones de GEI y el aumento del secuestro de carbono de forma tal que se generen sinergias con la eficiencia productiva, la competitividad y la seguridad alimentaria.  En este punto, Argentina optó por las siguientes medidas: el incremento de la forestación, la mejora en la rotación de cultivos y el aprovechamiento de biomasa para la generación de energía. Todo el sector agropecuario está involucrado para el cumplimiento de reducción de GEI como aumento del secuestro de carbono y las BPA son el piso o comienzo de este camino. Cuando se hace mención a las BPA estamos hablando de hacer las cosas bien y en esta línea, el ambiente y la calidad de vida son ejes fundamentales.

Algunos de los aportes que brindan las BPA en el balance de Carbono son la prevención y reducción del riesgo en zonas de producción agropecuaria. Esto incluye: el desarrollo de infraestructura resiliente al cambio y variabilidad climática para reducir la vulnerabilidad de los sistemas agropecuarios; el manejo sustentable de agroecosistemas; la recuperación de sistemas degradados; entre otros.

En los puntos enumerados y, en muchos otros, es indispensable trabajar en las buenas prácticas agropecuarias en general. Desde Casafe, por ejemplo, hace años que promovemos y capacitamos en prácticas que reduzcan el uso de productos fitosanitarios, por ejemplo: MIP, rotación de modos de acción, implementación de tecnologías para realizar aplicaciones eficientes, entre otros.

Además, es importante generar y gestionar información y conocimiento con datos agroclimáticos y mapas de riesgos. Actualmente los equipos de aplicación ya vienen con estaciones meteorológicas. Incluso, si la maquinaria no cuenta con la misma, es importante obtener información meteorológica de la estación más cercana o contar con una estación manual.

En este punto también confluye el trabajo, los intercambios de experiencias y los ensayos de los grupos conformados por empresas y cámaras del sector que tiene como objetivo promover el uso responsable de productos fitosanitarios y brindar herramientas de comunicación para tratar temas relacionados con el manejo de resistencia, de las cuales participa Casafe, para la generación y divulgación de información constituye una herramienta eficaz y potente.

Es imprescindible mencionar la digitalización y robotización del agro que retroalimentan las bases de datos para poder configurar información de calidad y a tiempo real para poder tomar buenas decisiones en el agro. Y en este tomar buenas decisiones se incluyen los aspectos técnicos, económicos, ambientales y sociales.

5. ¿Qué información o con qué programas cuenta CASAFE para acompañar este proceso?

Desde Casafe trabajamos en el Programa de Capacitaciones en torno a la concientización y capacitación en las Buenas Prácticas Agropecuarias: uso responsable de los productos fitosanitarios, toxicología, tecnologías, gestión de envases, entre otros. Nuestras capacitaciones están destinadas a diferentes públicos: productores, asesores, docentes, alumnos y la comunidad en general que se encuentra interesada en estas temáticas.

También se encuentra en plena vigencia el programa de DEPÓSITO OK. Es un programa de certificación voluntaria y mejora continua de los depósitos de productos fitosanitarios.

El objetivo de ambos programas es contribuir al desarrollo responsable de la actividad para garantizar una producción segura y amigable con el ambiente.

A partir del año 2021 trabajamos en el inventario institucional de emisiones de gases de efecto invernadero. Medimos nuestra Huella de Carbono junto a Clorofila, una consultora de gestión estratégica que busca optimizar la transformación de las organizaciones agregando la sostenibilidad como parte fundamental de los modelos de negocios. El siguiente paso fue elaborar estrategias de compensación. En esta etapa recibimos la ayuda de Seamos Bosques, una empresa de triple impacto, dedicada a la restauración de bosques nativos en Argentina. Para compensar nuestra huella del 2021, plantamos 13 árboles nativos en las Yungas Tucumanas. Este ecosistema, en conjunto con la selva misionera, es hogar del 50% de la biodiversidad del país.

En este punto seguimos trabajando, registrando e intentando optimizar al máximo los recursos en pos de disminuir el impacto ambiental de nuestras acciones.