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Mariela Pletsch

Coordinadora Regional de la región NEA en Casafe

Llegaron las fiestas y en la lista de cosas por hacer se suma el pensar qué vamos a comer en el encuentro de festejo. Eso me trae a la mente muchas tradiciones de mi familia, pero hay una de las que sigue vigente que es mi favorita: el Pan Dulce de mi abuela gringa. Como en muchas familias, nos pasamos las recetas de generación en generación, y así construimos cultura y tradición. Con ingredientes muy simples, pero a la vez esenciales y únicos, mi abuela y luego mi madre siguen manteniendo esa tradición.

Escribiendo todos mis recuerdos voy más allá y me pregunto, ¿cómo logramos ese sabor que es único para mí? ¿Acaso son las manos de mi abuela? ¿O son las manos de mi madre? Finalmente descubro que no es solo eso, también es el trabajo de muchos productores que han sido quienes sembraron el trigo para la harina del pan dulce, plantaron la caña para el azúcar que le agregaremos, cuidaron los limones que se incorporarán en la mezlca. También están las manos de todos los que trabajan en la industria alimentaria, que nos permite contar con los productos elaborados en la góndola.

¿Cuántas veces nos preguntamos y pensamos en los procesos de producción y de elaboración? El campo nos provee de los alimentos que necesitamos cada día en nuestra mesa, y no deja de hacerlo para un momento tan importante como lo son las fiestas. Detrás del pan dulce que preparamos con mi familia hay ciencia, tecnología, diferentes sistemas productivos, utilización de insumos y soluciones para la producción, mano de obra especializada. Y también hay mucho amor.

En estas fiestas, les propongo hacer y compartir recetas tradicionales, que les traigan a la mente recuerdos únicos. Y mientras las preparan, los invito a preguntarse de dónde viene cada uno de los productos, qué sistemas productivos tienen, en qué regiones se producen. No olviden recordar también a aquellos que más quieren.

Receta del pan dulce de la abuela gringa:

Ingredientes:

> 1 kg de Harina de trigo
> 75 grs de levadura de cerveza
> 1 cucharadita de esencia de vainilla
> Ralladura de 1 limón
> 400 grs de azúcar
> Dulce de membrillo
> Frutos secos, pasas, frutas abrillantadas
> 4 huevos
> 100 grs de manteca
> 100 grs de grasa de cerdo
> 1 pizca de sal (1/2 cucharadita)
> 250 cc de leche tibia


Preparación de la masa:

En un recipiente disolver la levadura, con 1 cucharada de azúcar, agregando agua tibia hasta formar una mezcla cremosa homogénea. Dejar leudar tapado.
Batir los huevos, preferentemente primero las claras a punto nieve, luego incorporar las yemas.
Sobre la mesa (o lugar donde vamos a amasar) poner la harina en forma de corona, haciendo un hoyo en el centro, ahí vamos agregando los huevos batidos, la manteca, la grasa de cerdo, la pizca de sal, la ralladura de limón, el azúcar y la levadura leudada previamente. A medida que se van agregando los ingredientes mezclarlos con la mano y agregar la leche necesaria hasta alcanzar el punto en que la masa no se pegue en la mano.
Una vez unidos todos los ingredientes, amasar muy bien, incorporando las frutas secas y frutas abrillantadas a gusto. Un buen amasado dará esponjosidad a la masa.
Dejar leudar la masa, en un lugar tibio, que no haya viento, tapado con un lienzo, entre 30 a 45 minutos. Luego dividir la masa en 3 o 4 partes, según el tamaño de pan que se prefiera. Estirar el bollo en un círculo de un grosor de 2 a 3 cm, ahí agregar una capa de 1 cm de dulce de membrillo hecho y enrollar la masa. Colocar en moldes y dejar leudar nuevamente.

 

Preparación del decorado:

Mezcla y unir con la mano 250 grs de azúcar, 200 grs de harina y 200 grs de manteca hasta formar grumos. Agregar sobre el pan, y dejar unos minutos más de leudado.
Llevar a horno moderado durante 40 minutos, y a disfrutar del sabor navideño del campo.