Los alumnos que llegan a las facultades de ciencias agrarias lo hacen impregnados de criterios de sustentabilidad, que la sociedad mayoritariamente ha tomado como propios. En los claustros hay materias que atienden estas inquietudes. No obstante, estudiantes y docentes enfrentan permanentes desafíos por enseñar, aprender y finalmente aplicar esos criterios en forma equilibrada, en el aula y en la práctica profesional.

En el inconsciente colectivo de la sociedad existe una verdadera preocupación por los temas ambientales. Esta inquietud ha crecido en los últimos años, particularmente de la mano de los jóvenes, que muchas veces enseñan los valores de respeto al planeta a las  generaciones mayores.

Ahora bien: ¿qué pasa específicamente entre los jóvenes estudiantes de las carreras agronómicas? ¿Cómo viven esta cuestión en su vida académica, teniendo en cuenta que son ellos quienes adquieren conocimientos técnicos que luego volcarán en su vida profesional?

Estas preguntas adquieren mayor relevancia si se tiene en cuenta que esa tarea la realizarán en una sociedad que -más allá de valorar la sustentabilidad de cualquier actividad económica- muchas veces recibe mensajes mediáticos inexactos sobre las eventuales consecuencias de ellas, incluida la agrícola, con cuestionamientos, fundados o no, para los cuales, los jóvenes profesionales, o aquellos a punto de serlo, necesitarán dar respuestas consistentes.

Buscamos respuestas a estas preguntas en dos casas de altos estudios de gran prestigio en la formación de profesionales para el agro: la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA) y la Facultad de Ingeniería y Ciencias Agrarias de la Universidad Católica Argentina (UCA). En ambas, la cuestión de la sustentabilidad está presente en estudiantes y docentes.

A propósito de ellos, el Ing. Agr. Sebastián Senesi, profesor de la Cátedra de Agronegocios y Director del Programa de Agronegocios y Alimentos de la FAUBA, señaló que “la sustentabilidad es un pilar clave en la enseñanza” y que “los jóvenes ya tienen incorporado en su vida diaria este concepto”, a tal punto que “el alumno ingresa a la facultad con el dilema de ser sustentable desde lo ambiental y social y también en lo económico, en los negocios”.

Con él coincidió el Ing. en Producción Agropecuaria Fernando Pérez Eseiza, docente asistente de las cátedras Inserción a la realidad agropecuaria argentina II, Extensión Agropecuaria y Seminario de Campo I de la mencionada facultad de la UCA, al sostener que “la sustentabilidad es un tema relevante para nuestros estudiantes” y que “tiene mucha importancia en su vocación” ya que adoptan una mirada integradora, contemplando los aspectos productivos, ambientales y sociales de su carrera”.

Desafío Docente

Más allá de que en la FAUBA, existe una Licenciatura en Ciencias Ambientales, en ambas facultades, el tema sustentabilidad integra los planes de estudio de sus respectivas carreras agronómicas. Senesi explica que “no solo se enseña a utilizar una herramienta sino a entender su uso en un determinado contexto ambiental y social con diferentes impactos económicos”, de manera de hacerlo en forma equilibrada.

En el caso de la UCA, Ingeniería Agronómica cuenta con 2 materias específicas: Ecología general y Prevención del ambiente, donde “se brindan los conocimientos acordes a la buena práctica con base técnica-científica para cada área, en asignaturas como Moral y Compromiso Social, que también brindan el ámbito para integrar el saber y la reflexión sobre sustentabilidad, agregó Pérez Eseiza.

Queda claro que existen las herramientas académicas para abordar el tema sustentabilidad entre los alumnos de las facultades consultadas, ahora bien: ¿alcanzan o harían falta otras, ante la creciente inquietud por el tema?

“El gran cambio lo tenemos que dar desde la docencia, para adaptarnos con rapidez y flexibilidad a la demanda de conocimientos que le permitan al alumno comprender más fácilmente las problemáticas del día a día.  El contexto de alta perturbación exige que los docentes estemos a la altura de esos cambios” sostuvo Senesi.

Al respecto, Pérez Eseiza opinó que “existen oportunidades para desarrollar ofertas con mayor especificidad sobre nuevas áreas de conocimiento” en carreras de pre-grado, grado y posgrado. “Todas deberían considerar los Objetivos Globales de Desarrollo Sostenible (ODS) que integran la Agenda 2030”.

Los nuevos profesionales ya traen consigo el concepto de sustentabilidad, y eso posiblemente les otorgue una visión más integral y transformista de la actividad agrícola. Por ello, los productores y toda la cadena de hoy tienen que estar preparados para recibirlos. 

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